«Llevamos muchos años confiando en Elimática para la administración de nuestros sistemas. Siempre un paso más allá para ayudarnos les ha convertido en el compañero perfecto para brindar a nuestros clientes un servicio de garantía.»
«Llevamos muchos años confiando en Elimática para la administración de nuestros sistemas.»
Manager 6conecta
Gestionar AWS es ocuparse de la cuenta cada día para que el negocio no tenga que hacerlo. Amazon pone la plataforma. Lo que hay encima, cómo está montado, cuánto cuesta, quién puede tocar qué y qué pasa cuando algo falla a las tres de la mañana, es responsabilidad de quien tiene la cuenta. Ese trabajo es el que nosotros hacemos por ti.
Una cuenta de AWS bien llevada tiene cuatro cosas bajo control. La factura, que se revisa cada mes y se explica partida por partida, con recursos apagados cuando dejan de hacer falta y reservas contratadas cuando salen a cuenta. La seguridad, con permisos revisados, acceso con doble factor y un registro de quién cambió qué. La disponibilidad, con alertas que llegan antes que las quejas de los usuarios y copias que se han probado restaurar. Y los cambios, que se hacen con un plan, en una ventana acordada y con marcha atrás preparada.
Cuando nadie se ocupa de esto, la cuenta sigue funcionando. Solo que cada mes cuesta un poco más y el día que hay un incidente nadie sabe por dónde empezar.
Hay señales bastante claras. La factura de AWS crece todos los meses y nadie sabe explicar por qué. El equipo de desarrollo levanta servidores y configura permisos porque no hay otra persona que lo haga, y lo hace con prisa. Hay claves de acceso de gente que ya no está en la empresa. Existen copias de seguridad, pero nunca se ha comprobado que se puedan restaurar. O simplemente el responsable técnico está cansado de ser el único que sabe cómo está montado todo.
También es habitual en empresas que llegaron a AWS con un proyecto concreto, les fue bien y hoy tienen allí mucho más de lo que planearon. La cuenta creció más rápido que la forma de gestionarla.
El soporte de AWS responde por la plataforma. Si una región tiene un problema o un servicio no funciona como está documentado, ellos lo resuelven. Lo que no hacen es revisar tu arquitectura ni avisarte de que un usuario tiene más permisos de los que debería. Tampoco despliegan tus cambios ni atienden una caída de tu aplicación. Ese trabajo lo hace tu equipo o lo hace alguien como nosotros.
Empezamos siempre por un diagnóstico gratuito. Revisamos coste, seguridad, configuración y operación de la cuenta y te entregamos un informe con lo que conviene arreglar primero y lo que puede esperar. Con eso en la mano decides si seguimos.
Si seguimos, la cuenta es tuya y sigue siéndolo. Operamos con accesos propios, auditables y con doble factor, sin claves compartidas. Tu equipo mantiene el control y decide qué se cambia. Nosotros ejecutamos, vigilamos y, si contratas la guardia, atendemos las incidencias críticas fuera de horario.
Trabajamos sobre todo en AWS, que es donde más experiencia acumulamos. Si tu infraestructura está en Azure o en Google Cloud, la operamos allí. No migramos de una nube a otra salvo que tenga un motivo claro, porque casi nunca lo tiene.
Analizamos tu caso y planteamos la solución que mejor encaje con tus objetivos, tu negocio y tu forma de trabajar
Si tu infraestructura está en AWS (o Azure / Google Cloud) y necesitas que alguien la opere bien — sin que tengas que contratar otro perfil técnico interno — este servicio es para ti.
Si tu infraestructura está en servidores propios u on-premise, lo cubrimos con Administración de servidores. Si tienes infraestructura mixta (cloud + on-prem), entras en ambos.
¿Quieres profundizar? En nuestro blog: servidores en AWS y servidores dedicados de Amazon, controlar el coste de AWS, ¿nube o servidor propio? y cómo migrar a la nube por fases y nube híbrida para pymes, qué dejar en AWS y qué traer a tu CPD y cómo bajar una factura de AWS sin tocar el producto.
AWS es nuestra especialidad principal y donde más expertise técnico tenemos. Operamos en Azure y Google Cloud cuando el cliente ya está allí — no migramos hacia AWS si no es la mejor opción para tu caso.
Sí, para operar. Pero usamos cuentas IAM con permisos auditables, MFA obligatorio, registro completo de cambios (CloudTrail). Nada de claves compartidas.
Depende del estado actual. En auditorías iniciales típicamente identificamos entre 15% y 40% de optimización potencial. El diagnóstico te dirá la cifra real para tu caso.
Solo cuando aporta valor real. Las migraciones cloud-a-cloud son costosas y rara vez se justifican económicamente salvo casos muy concretos.
Multi-cloud cuando tiene sentido (continuidad, resiliencia, requisitos legales). Single-cloud cuando es lo más simple y económico. Lo discutimos en el diagnóstico.