«Llevamos muchos años confiando en Elimática para la administración de nuestros sistemas. Siempre un paso más allá para ayudarnos les ha convertido en el compañero perfecto para brindar a nuestros clientes un servicio de garantía.»
«Llevamos muchos años confiando en Elimática para la administración de nuestros sistemas.»
Manager 6conecta
Tener servidores gestionados significa que otra empresa se hace cargo del sistema operativo y de todo lo que corre encima, como lo haría un equipo de sistemas propio. Da igual que las máquinas estén en tu oficina, en un centro de datos alquilado o en un proveedor de VPS. Tú decides qué se instala y para qué. Nosotros las mantenemos al día, vigilamos que respondan y atendemos lo que falla.
El fabricante del hardware y el proveedor del servidor responden por su parte. Si se rompe una fuente de alimentación o se cae la red del centro de datos, lo arreglan ellos. Lo que pasa dentro de la máquina queda fuera de su contrato. Una base de datos que se queda sin espacio, un certificado que caduca un sábado o una actualización que deja un servicio parado son responsabilidad tuya.
Esa capa, del sistema operativo hacia arriba, es la que llevamos nosotros. Es también donde empiezan la mayoría de las incidencias.
Lo vemos mucho en empresas que empezaron con un servidor y hoy tienen seis o siete. Cada uno se montó en un momento distinto y con un criterio distinto. Hay una máquina antigua de la que depende la facturación y que nadie se atreve a reiniciar. Las actualizaciones se van aplazando porque siempre hay algo más urgente.
Otra señal es que el trabajo de sistemas lo hace alguien que tiene otro trabajo. El desarrollador que se defiende con Linux o el responsable técnico que atiende los servidores entre reunión y reunión. Funciona mientras no pasa nada. El día que algo se tuerce, todo lo demás se para.
También suele aparecer cuando toca renovar hardware y decidir si virtualizar, o cuando un cliente grande pide garantías de seguridad antes de firmar.
Un técnico de soporte general lleva ordenadores, impresoras, correo y usuarios. Los servidores de producción piden conocimientos de virtualización, bases de datos y balanceo de carga, y piden horas fijas aunque nadie se queje. Si ya tienes a alguien en plantilla, trabajamos con esa persona y cubrimos lo que no llega a cubrir. Si no lo tienes, hacemos ese papel.
La otra diferencia es la cobertura. Una persona tiene vacaciones, bajas y un límite de horas. Un equipo reparte eso entre varios técnicos que conocen tu instalación.
Primero hacemos un diagnóstico gratuito. Revisamos cómo están tus servidores y te contamos qué hemos encontrado, qué conviene resolver pronto y qué puede esperar. Con eso decides si seguimos.
Si seguimos, acordamos qué sistemas entran, en qué horario atendemos y si quieres guardia para incidencias críticas fuera de ese horario. Los servidores siguen siendo tuyos y tu equipo sigue decidiendo qué se cambia.
Analizamos tu caso y planteamos la solución que mejor encaje con tus objetivos, tu negocio y tu forma de trabajar
Si tu infraestructura está en servidores físicos, VPS o virtualización propia (Proxmox, VMware, KVM), este servicio es para ti.
Si además tienes parte en cloud público (AWS, Azure, GCP), eso lo cubrimos con el servicio Cloud y AWS.
¿Quieres profundizar? En nuestro blog: qué debe incluir el soporte informático para empresas, MSP y outsourcing IT, proteger tu empresa del ransomware, Proxmox vs VMware vs Hyper-V y cómo migrar de VMware a Proxmox.
Trabajamos donde tengas la infraestructura. Datacenter propio, datacenter alquilado, VPS de cualquier proveedor o virtualización on-premise. Lo importante es la operación, no el lugar físico.
Sí, para operar. Pero gestionamos accesos con buenas prácticas: cuentas nominales por técnico, registro de cambios, rotación de claves, principio de mínimo privilegio. Documentamos todo lo que tocamos.
El conocimiento es tuyo. Documentación, runbooks, accesos: todo se traspasa. Sin lock-in.
No imponemos permanencias forzadas. Si en algún momento no aportamos valor, el cliente puede salir. La permanencia se gana mes a mes.
Monitorización propia que alimenta el SLA. Métricas exportables, transparentes, revisables en cualquier momento.
El 99,9 % es la disponibilidad mensual comprometida por contrato para los sistemas bajo gestión, medida con nuestra monitorización y con informe revisable; equivale a un máximo de unos 43 minutos de parada al mes. Los 15 minutos son el tiempo máximo hasta que un técnico se pone con tu incidencia desde que salta la alerta o abres el ticket, dentro del horario de servicio contratado. Con la guardia 24/7 opcional, ese compromiso cubre también noches y festivos para incidencias críticas. Las dos cifras están en el contrato, no en un folleto.
La configuración segura del sistema operativo y de los servicios tomando como referencia los CIS Benchmarks: mínimos privilegios, acceso con doble factor, cierre de servicios y puertos innecesarios, registro de cambios y revisión periódica de parches. Se aplica al entrar y se mantiene en cada actualización.