«Llevamos muchos años confiando en Elimática para la administración de nuestros sistemas. Siempre un paso más allá para ayudarnos les ha convertido en el compañero perfecto para brindar a nuestros clientes un servicio de garantía.»
«Llevamos muchos años confiando en Elimática para la administración de nuestros sistemas.»
Manager 6conecta
DevOps es el trabajo que lleva el código desde el repositorio hasta producción y lo mantiene allí en buen estado. Abarca cómo se prueba y se publica cada cambio y cómo se monta la infraestructura sobre la que corre. En muchas empresas ese trabajo existe pero nadie lo tiene asignado. Lo hace quien puede, cuando puede.
La automatización es la otra mitad. Tareas que alguien repite cada semana a mano, como preparar un entorno nuevo, dar de alta a un desarrollador o aplicar la misma configuración en varios servidores, pasan a hacerse con una orden y salen igual todas las veces.
Suele notarse al crecer. Con tres desarrolladores todo funcionaba. Con diez, las pruebas tardan tanto que la gente se las salta, el entorno de pruebas siempre está ocupado y los cambios se acumulan hasta el viernes.
Otra señal aparece cuando hace falta un entorno nuevo, para un cliente o para pruebas, y montar una copia de la plataforma supone días de trabajo a mano. O cuando la factura de la infraestructura sube y nadie sabe qué recursos siguen encendidos ni para qué.
También cuando el responsable técnico dedica más horas a revisar despliegues que a pensar en el producto.
Las plataformas como GitHub o GitLab traen las piezas. Alguien tiene que decidir cómo se combinan en tu caso, mantenerlas cuando cambian las versiones y arreglarlas cuando se rompen un martes por la tarde.
Un perfil DevOps en plantilla no siempre se puede cubrir, y una sola persona acaba siendo el cuello de botella que se quería quitar. Una consultora que monta la automatización y se va deja algo que funciona el día de la entrega y que el equipo no se atreve a tocar después.
Nosotros nos quedamos. Trabajamos en tu repositorio, con tus normas de revisión, y lo que construimos queda al alcance de tu equipo.
Empezamos con un diagnóstico gratuito. Seguimos el recorrido de un cambio desde que alguien lo escribe hasta que llega al cliente, vemos dónde se atasca y te proponemos pocas mejoras, ordenadas por el tiempo que le devuelven a tu equipo.
Después avanzamos en pasos pequeños que se pueden deshacer. La infraestructura queda descrita en el repositorio junto al código, con su historial, y un cambio en ella se revisa igual que un cambio en la aplicación. Lo primero suele ser el despliegue, porque es lo que más miedo da y lo que más se repite. Si además la infraestructura la operamos nosotros, lo que se despliega y lo que se vigila lo lleva el mismo equipo, y los problemas se detectan antes de que lleguen a producción.
Analizamos tu caso y planteamos la solución que mejor encaje con tus objetivos, tu negocio y tu forma de trabajar
Equipos de desarrollo que:
Trabajamos como refuerzo experto del equipo de desarrollo, no como sustituto.
¿Quieres profundizar? En nuestro blog: mejores herramientas de CI/CD, infraestructura como código y por dónde empezar a automatizar con IA y GitLab o GitHub y cuándo autoalojar GitLab y Kubernetes o Docker Swarm según el tamaño del equipo.
Sí. DevOps funciona cuando hay colaboración real, no cuando se delega "a un externo". Participamos en code reviews, mentoring y decisiones arquitectónicas con tu equipo.
No. Si tu producto no lo necesita, te diremos que no. Hacemos DevOps en cualquier tipo de stack, no solo en el más moderno.
Depende del estado actual. En equipos sin nada: 2-4 semanas para tener pipeline básico con tests, builds y despliegue seguro. En equipos con algo existente: 1-2 semanas para profesionalizarlo.
Sí. Documentación, formación, runbooks. No queremos que dependáis de nosotros para todo — queremos que vuestro equipo pueda operar lo que construimos.
Trabajamos con lo que tengas. Un monolito bien operado puede ser mejor decisión que un microservicio mal montado. No imponemos arquitecturas.