Una empresa con un SaaS en producción acumulaba deuda técnica desde su lanzamiento. La arquitectura monolítica original había dejado de escalar y las caídas eran frecuentes. Cada despliegue requería coordinación manual de todo el equipo, bloqueando el roadmap de producto durante días o semanas. Los clientes notaban la inestabilidad y el churn empezaba a reflejar el problema.
Una empresa con un SaaS en producción acumulaba deuda técnica desde su lanzamiento. La arquitectura monolítica original había dejado de escalar y las caídas eran frecuentes. Cada despliegue requería coordinación manual de todo el equipo, bloqueando el roadmap de producto durante días o semanas. Los clientes notaban la inestabilidad y el churn empezaba a reflejar el problema.
Realizamos una auditoría completa de la arquitectura existente y del comportamiento real de la plataforma en producción. A partir de ahí, diseñamos y ejecutamos la migración a microservicios en AWS, usando Docker y Kubernetes para la orquestación de los servicios. Implementamos un pipeline de CI/CD con GitHub Actions con entornos de staging y producción completamente aislados, eliminando el riesgo en cada despliegue. Involucramos al equipo de producto desde el primer día para asegurar que el proceso no bloqueara el desarrollo en curso.
SLA del 99.9% garantizado desde el primer mes post-migración. Carga sobre la base de datos reducida un 40%. Ciclo de despliegue: de 3 semanas a 2 horas. Plataforma 5× más estable medida en incidentes por mes. El equipo de producto recuperó el control de su roadmap.