Una empresa de desarrollo web que gestionaba múltiples webs y e-commerce de clientes en distintos proveedores de hosting operaba con una infraestructura completamente dispersa y sin visibilidad centralizada. Cada cliente estaba alojado en un entorno diferente, incluyendo hostings compartidos y proveedores externos distintos, dificultando enormemente el control operativo.
La infraestructura era completamente opaca para el equipo técnico: sin alertas, sin trazas y sin visibilidad sobre qué estaba pasando en cada momento.
Los incidentes de producción no se detectaban hasta que el cliente llamaba para reportar el problema. El equipo de soporte estaba saturado apagando fuegos constantemente, sin capacidad de trabajar de forma proactiva.
Una empresa de desarrollo web que gestionaba múltiples webs y e-commerce de clientes en distintos proveedores de hosting operaba con una infraestructura completamente dispersa y sin visibilidad centralizada. Cada cliente estaba alojado en un entorno diferente, incluyendo hostings compartidos y proveedores externos distintos, dificultando enormemente el control operativo.
La infraestructura era completamente opaca para el equipo técnico: sin alertas, sin trazas y sin visibilidad sobre qué estaba pasando en cada momento.
Los incidentes de producción no se detectaban hasta que el cliente llamaba para reportar el problema. El equipo de soporte estaba saturado apagando fuegos constantemente, sin capacidad de trabajar de forma proactiva.
Construimos un sistema completo de monitorización proactiva adaptado a empresas que gestionan múltiples clientes e infraestructuras distribuidas. Implementamos paneles en tiempo real diferenciados por cliente, con umbrales de alerta automáticos que notifican al equipo técnico antes de que el problema impacte al usuario final.
Se monitorizó toda la infraestructura de forma integral: routers, switches, servidores físicos y virtuales, servicios SaaS externos, APIs internas y externas, servicios de proveedores y latencia de red.
Adicionalmente, implementamos una plataforma de observabilidad (Prometheus + Grafana + Loki) con centralización de logs que permite al equipo revisar el historial completo de cualquier incidente y medir cómo la infraestructura afecta al rendimiento de cada cliente.
Reducción del 82% de incidentes en producción. Tiempo de detección de problemas: de horas a minutos. El equipo técnico pasó de reactivo a proactivo. Visibilidad completa de toda la infraestructura las 24 horas. Consolidación de múltiples hostings en una infraestructura centralizada. Reducción de costes operativos y de mantenimiento técnico. Los clientes reciben informes con datos reales de disponibilidad y rendimiento de sus plataformas.