Las credenciales compartidas por correo o en hojas de cálculo siguen siendo una de las puertas de entrada más habituales en incidentes de seguridad en PYMEs. Un gestor de contraseñas corporativo resuelve ese problema, pero no todos sirven igual: cambian el modelo (nube o autoalojado), el coste por usuario, las funciones de equipo y, cada vez más relevante, dónde se almacena el dato. Esta comparativa repasa de forma neutral los cinco gestores de contraseñas para empresa más extendidos para que elijas con criterio, no por marketing.
Tabla comparativa
| Gestor | Modelo | Precio orientativo/usuario/mes | Soberanía del dato |
|---|---|---|---|
| Bitwarden / Vaultwarden | Nube o autoalojado | Plan Teams desde ~3,5 €; autoalojado sin coste de licencia | Alta si se autoaloja; código abierto |
| 1Password | Nube (SaaS) | Business desde ~7,5 € | Limitada: dato en infraestructura del proveedor |
| LastPass | Nube (SaaS) | Teams/Business desde ~4-6 € | Limitada; historial de brechas a considerar |
| KeePass | Local / fichero propio | Gratuito (open source) | Total, pero sincronización y gestión manual |
| Dashlane | Nube (SaaS) | Business desde ~8 € | Limitada: dato en infraestructura del proveedor |
Los precios son orientativos (planes de equipo, sin IVA) y varían según número de usuarios y promociones; verifica siempre la tarifa vigente en cada proveedor antes de decidir.
Modelo: nube frente a autoalojado
1Password, LastPass y Dashlane son servicios en la nube (SaaS): cero mantenimiento, alta rápida y disponibilidad gestionada por el proveedor, a cambio de que tus credenciales viven en su infraestructura. KeePass es el extremo opuesto: un fichero cifrado local que tú sincronizas como quieras, máximo control pero también máximo trabajo manual y poca colaboración nativa. Bitwarden es el caso mixto: ofrece SaaS y, gracias a su código abierto, una versión autoalojable (Vaultwarden es una implementación ligera y compatible del servidor) que te deja quedarte el control sin renunciar a apps y extensiones modernas.
Seguridad y cifrado
Todos los gestores serios usan cifrado de conocimiento cero (zero-knowledge): el proveedor no puede leer tu bóveda porque la clave deriva de tu contraseña maestra, que nunca sale del dispositivo. La diferencia está en los detalles: auditorías independientes, transparencia del código y antecedentes. Bitwarden y KeePass, al ser open source, son auditables por cualquiera. 1Password tiene buena reputación y auditorías públicas. LastPass arrastra brechas conocidas en años recientes que conviene valorar. La conclusión honesta: la tecnología base es sólida en casi todos; lo que marca diferencia es la higiene operativa (MFA obligatorio, políticas de contraseña, control de accesos).
Precio por usuario
En SaaS, Bitwarden suele ser el más económico por usuario, seguido de LastPass; 1Password y Dashlane se sitúan en la franja alta justificando el precio con UX pulida e integraciones. KeePass es gratis, pero su coste real está en el tiempo de administración y en la falta de funciones de equipo. El autoalojado de Bitwarden/Vaultwarden elimina la licencia por usuario, aunque traslada el coste a la infraestructura y, sobre todo, a su mantenimiento: actualizaciones, backups, monitorización y respaldo ante incidentes. Ahí es donde un MSP puede asumir esa operativa por ti.
Funciones de equipo
Para una empresa, lo importante no es solo guardar contraseñas, sino compartirlas con control: carpetas o colecciones por departamento, permisos granulares, alta y baja de empleados, registro de actividad e integración con el directorio (SSO, SCIM). 1Password, Dashlane, LastPass y Bitwarden cubren bien estas necesidades en sus planes de equipo. KeePass, en cambio, no está pensado para colaboración corporativa y depende de soluciones de terceros o procesos manuales, lo que lo hace poco recomendable como gestor central de una plantilla.
Soberanía del dato
Para muchas PYMEs españolas, especialmente las sujetas a requisitos sectoriales o de cliente, importa dónde y bajo qué jurisdicción residen las credenciales. Los SaaS estadounidenses pueden quedar afectados por normativas extraterritoriales, un punto a sopesar frente al RGPD. El autoalojamiento (KeePass o Bitwarden/Vaultwarden en infraestructura propia o en un proveedor europeo) ofrece la mayor soberanía de datos: tú decides el dónde, el cifrado y los backups. La contrapartida es que esa responsabilidad operativa recae en ti, salvo que la delegues en un partner gestionado.
Preguntas frecuentes
¿Es más seguro un gestor autoalojado que uno en la nube?
No automáticamente. El cifrado de conocimiento cero protege la bóveda en ambos modelos. El autoalojado da más control y soberanía, pero la seguridad real dependerá de cómo mantengas el servidor: actualizaciones, MFA, backups cifrados y monitorización. Mal gestionado, un autoalojado puede ser menos seguro que un SaaS bien operado.
¿Cuál es la opción más barata para una PYME?
KeePass es gratuito y Bitwarden/Vaultwarden autoalojado no tiene licencia por usuario, pero ambos requieren administración propia. En SaaS sin complicaciones, Bitwarden suele ser el plan de equipo más económico. El coste a comparar no es solo la cuota: incluye el tiempo de gestión.
¿Puedo migrar entre gestores sin perder las contraseñas?
Sí. Casi todos permiten exportar la bóveda (normalmente en CSV o JSON) e importar desde otros gestores. Conviene hacer la migración con cuidado, eliminar los exports en claro tras importarlos y rotar las contraseñas críticas tras el cambio.
¿Qué necesito para autoalojar Bitwarden/Vaultwarden?
Un servidor (propio o en un proveedor europeo), certificado TLS, copias de seguridad cifradas y una rutina de actualización y monitorización. Es perfectamente viable internamente; si no quieres asumir esa carga operativa, puede gestionarlo un MSP por ti.
¿Quieres soberanía sin asumir la operativa?
En Elimática desplegamos y gestionamos un gestor de contraseñas autoalojado (basado en Vaultwarden) sobre infraestructura europea: actualizaciones, backups cifrados, alta y baja de usuarios y monitorización incluidos. Tú te quedas el control del dato; nosotros nos ocupamos de que funcione y esté seguro. Cuéntanos tu caso y te asesoramos sin compromiso.