Alternativa a Zoom y Google Meet: videollamadas privadas para tu empresa

Cada vez que tu equipo abre una videollamada en Zoom o Google Meet, esa reunión —con sus participantes, su audio, su vídeo y a veces información sensible— pasa por servidores de terceros sobre los que no tienes ningún control. Para una charla informal no pasa nada. Pero cuando en esa llamada se habla de un cliente, de una negociación o de datos internos, conviene preguntarse dónde acaba todo eso. Existe una alternativa a Zoom y Google Meet que mantiene las videollamadas en tu propia casa: Jitsi, autoalojado en tu infraestructura.

El problema de fondo: tus reuniones viven en servidores ajenos

Las plataformas de videollamada gratuitas o por suscripción funcionan bien, pero el modelo es siempre el mismo: tú pones la conversación, ellos ponen los servidores. Eso implica que el contenido de tus reuniones atraviesa una infraestructura que no es tuya, regida por unas condiciones de uso que pueden cambiar y, en muchos casos, sujeta a marcos legales fuera de la Unión Europea. A esto se suman las fricciones del día a día: invitados obligados a crear cuentas, límites de tiempo en las llamadas, número máximo de participantes o funciones reservadas al plan de pago.

Qué es Jitsi y qué cubre

Jitsi Meet es una plataforma de videoconferencia de código abierto que se puede desplegar en un servidor propio. Funciona directamente en el navegador, sin instalar nada, y cubre lo que una PYME necesita en el día a día: videollamadas con varios participantes, audio y vídeo, chat, compartir pantalla, salas con contraseña y enlaces para invitar a personas externas sin obligarlas a registrarse.

La diferencia clave no está en las funciones, sino en dónde residen. Al estar autoalojado, todo ocurre en una infraestructura que controlas tú, igual que cuando alojas tus aplicaciones en tu propia infraestructura. No hay cuentas externas obligatorias, ni límites artificiales de tiempo o de aforo: los límites los marca tu servidor, no la política comercial de un proveedor.

Qué ganas frente a Zoom o Meet

  • Soberanía del dato: tus reuniones no salen de una infraestructura que controlas.
  • Sin cuentas obligatorias: los invitados entran con un enlace, sin registrarse ni instalar aplicaciones.
  • Sin límites artificiales: nada de cortar la llamada a los 40 minutos ni topes de participantes pensados para empujar al plan de pago.
  • Coste predecible: el gasto depende de tu servidor, no de un precio por usuario que crece con la plantilla.
  • Imagen propia: dominio y aspecto bajo tu marca, no la de un tercero.

Cuándo compensa y cuándo no

Seamos honestos: autoalojar videollamadas no es para todo el mundo. Compensa cuando manejas información sensible en las reuniones, cuando el cumplimiento normativo o la soberanía del dato es una exigencia real, cuando ya tienes una apuesta por el autoalojado y quieres coherencia, o cuando el coste por usuario de las suscripciones empieza a pesar al crecer el equipo.

Si solo hacéis alguna llamada esporádica y sin datos críticos, una herramienta comercial gratuita probablemente os baste. No vendemos humo: el valor de Jitsi aparece cuando la privacidad, el control y la previsibilidad importan, y cuando hay quien se encargue de mantener el servidor en condiciones.

El modelo gestionado: lo desplegamos y lo gestionamos por ti

Un servidor de videollamadas necesita dimensionado correcto, certificados, actualizaciones de seguridad y vigilancia para que la calidad de las llamadas no se resienta. Esa carga es precisamente la que no debería caer sobre tu equipo interno. Nosotros lo desplegamos y lo gestionamos: ponemos Jitsi en tu infraestructura, lo ajustamos a vuestro número de usuarios y nos ocupamos del mantenimiento, las actualizaciones y la monitorización. Tú tienes videollamadas privadas funcionando; nosotros nos encargamos de que sigan funcionando.

Preguntas frecuentes

¿Los invitados externos necesitan crear una cuenta?

No. Quien organiza la reunión comparte un enlace y los invitados entran desde el navegador, sin registrarse ni instalar aplicaciones. Puedes proteger la sala con contraseña si lo prefieres.

¿Funciona en móvil y sin instalar programas?

Jitsi funciona directamente en navegadores de escritorio y también dispone de aplicaciones móviles para quien prefiera usarlas. Para una llamada puntual basta con abrir el enlace.

¿Hay límite de tiempo o de participantes?

No hay límites artificiales de tiempo. El número de participantes que aguanta cada sala depende del dimensionado del servidor, que ajustamos a vuestro uso real al desplegarlo.

¿Quién mantiene el servidor?

En el modelo gestionado, nosotros. Nos encargamos del despliegue, las actualizaciones de seguridad, las copias de seguridad y la monitorización para que tú solo tengas que preocuparte de hablar.

¿Te interesa tener tus videollamadas en casa?

Si manejáis información sensible o queréis dejar de depender de plataformas externas para algo tan cotidiano como reuniros, estudiamos vuestro caso sin compromiso y os decimos con honestidad si os compensa. Cuéntanos qué necesitáis y valoramos juntos el despliegue de videollamadas privadas para vuestra empresa.